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Las empresas deberán adaptarse a los usuarios de productos del hábitat para potenciar el consumo

CEVISAMA ha sido el marco elegido para presentar un avance de la nueva publicación “Cuaderno de Tendencias del Hábitat 13/15” fruto del trabajo en equipo de un colectivo de expertos de los institutos tecnológicos AIDIMA (Instituto del Mueble, la Madera, Embalaje y afines) AITEX (Instituto Tecnológico Textil) y el ITC (Instituto de Tecnología Cerámica) que integran el Observatorio de Tendencias del Hábitat®. De este estudio se desprende el impacto que ha causado la crisis económica también en los productos del hábitat, por lo que es necesario para las empresas que adapten su discurso a las necesidades de los usuarios para tratar de incrementar el consumo. En este avance de la publicación, que verá la luz en los próximos meses, los investigadores han detectado un total de siete tendencias que definirán los próximos años en cuanto a la evolución del hábitat. La primera de ellas, denominada: “Antique Essence”, recurre de nuevo “a la historia y a los cánones de la belleza clásica, que se vinculan con las clases más elevadas y con el lujo, resultando un diseño extremadamente elegante y en ocasiones bastante masculino”, según han explicado los integrantes del OTH, que han añadido: “por ello buscan propuestas que reflejen los valores y conceptos que se encuentran detrás de la propia empresa, es decir, que provienen de su trayectoria como marca”. La tendencia “From Abroad with Love” se centra en aspectos emocionales del producto, bien porque hacen referencia a lo cotidiano de cada país, de cada persona, o bien porque implica procesos de producción no industriales o semi industriales de tiradas más cortas y con más implicación de la personalidad del diseñador. “Son productos que se centran en la búsqueda de un tipo de ‘belleza imperfecta’, propia de aquellos objetos de manufactura artesana”, afirman desde el OTH. Por otra parte, “Beta House” determina de qué modo,  en el panorama actual de incertidumbre, el hogar se convierte en uno de los pocos ámbitos estables y previsibles. “Este lugar común vuelve a ser un espacio donde cultivar las relaciones sociales, pero también un lugar para la autorrealización personal. Los productos que nos rodean son versátiles, se adaptan a nuestra forma de hacer las cosas”, dicen los autores del estudio. La tendencia “Let´s get Smart” muestra, según los investigadores, cómo “los avances tecnológicos tienen un fuerte impacto tanto en el entorno doméstico como en el espacio urbano. Estos avances han propiciado el desarrollo de la idea de una casa deslocalizada, donde las funcionalidades del hogar no tienen porque concentrarse en el entorno doméstico y, a la vez, el usuario tiene un mayor control de dichas funciones desde cualquier lugar donde se encuentre”, dicen. En otro orden de cosas, la tendencia “My Own Playground” aporta “una visión positiva, en ocasiones un tanto infantil, del hogar y de todo lo que se sitúa en el marco de lo cotidiano”, explican desde el OTH, y añaden: “en este mundo interior de carácter optimista, un aspecto relevante es el ocio dentro del hogar y las relaciones sociales y familiares que en él se cultivan. Además abundan las propuestas que hacen partícipe al usuario de una u otra forma: desde asumir un papel en el propio proceso de diseño, hasta plantear un juego, momento en el que objeto se convierte en un objeto destinado al ocio”. “Material World” pone en evidencia el espíritu creativo, plasmado mediante la experimentación industrial, sobre todo en lo referente a los materiales, pero también en los procesos productivos. Los profesionales del diseño experimentan a través de formas, técnicas y materiales, formando un abanico cuasi infinito de posibilidades, que permite exprimir la creatividad para generar un mundo de productos personalizados y únicos, y por último, “Survival Objects” se define por la apuesta por un diseño informal, que huye de la perfección y en ocasiones se presenta como un diseño de supervivencia. Se sitúa entre la reutilización de materias primas o el uso de materiales biodegradables y la improvisación de objetos del hábitat a partir de estos recursos. En este sentido, es una tendencia heredera del eco-diseño ya que demuestra una preocupación activa por el medioambiente y el aprovechamiento de las materias primas. Fuente: Feria Valencia
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