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Consejos de Faro Barcelona para iluminar una cocina de forma práctica, decorativa y eficiente

Con esta primera entrega, Faro Barcelona inicia la edición trimestral de sus Guías prácticas de iluminación. Concebidas para explicar de manera clara y fácilmente aplicable los principios básicos de cualquier proyecto de iluminación, cada guía se centrará  en un espacio distinto (cocinas, exteriores, comedores, zonas de trabajo,...). En cada guía se abordaran aspectos técnicos y de interiorismo, se enumeraran las claves para una correcta selección de las luminarias y se ofrecerán consejos prácticos y útiles trucos. Con estas fichas prácticas de iluminación, Faro Barcelona pone su know-how al servicio de los profesionales de los medios de comunicación especializados. Además, se ofrece para resolver cualquier duda o consulta al respecto y para editar, si así se lo solicita algún medio, una guía específica sobre cualquier aspecto de la iluminación. “CÓMO ILUMINAR UNA COCINA DE UNA FORMA PRÁCTICA, DECORATIVA Y EFICIENTE” La cocina es, sin duda alguna, uno de los espacios más transitados y multifuncionales del hogar moderno. Con la gastronomía como telón de fondo, las cocinas son el escenario habitual de reuniones familiares, charlas informales, jornadas de estudio, momentos de relax o repasos matutinos de agendas de trabajo. Con ello, no es de extrañar que cada vez se pase más tiempo en la cocina y que se le exija, en consecuencia, unos mayores niveles de funcionalidad, estética y eficiencia. En este sentido la iluminación juega un papel clave. Un buen proyecto de iluminación aumentará la seguridad de las zonas de trabajo, diferenciará las distintas zonas de trabajo, optimizará el consumo eléctrico y contribuirá decisivamente a crear el ambiente deseado. En las siguientes líneas se explica cómo sacar el mayor partido a una cocina mediante su iluminación. La iluminación perfecta. Aunque todas las cocinas sean distintas, su iluminación persigue siempre unos objetivos muy concretos:
  • Homogeneidad y uniformidad. La luz debe llegar a todos los rincones de la cocina y hacerlo con las cualidades exigidas por cada zona de trabajo manteniendo a su vez un aspecto de conjunto correctamente armonizado.
  • Ausencia de sombras. La luz no debe producir sombras, ni del mobiliario ni de los alimentos ni de las personas que están trabajando la cocina.
  • Correcta reproducción de los colores. Una temperatura de color adecuada permite apreciar correctamente el estado de los alimentos y su punto de cocción.
  • Potencia. Ni excesiva ni insuficiente y que pueda adaptarse a las condiciones variables de iluminación natural
  • Bajo consumo. El menor posible para reducir al mínimo el gasto energético de una de las estancias más utilizadas de la casa.
  • Baja emisión de calor. Especialmente en cocinas pequeñas y con poca ventilación o en luminarias instaladas en armarios o estanterías.
  • Funcionalidad. La iluminación debe cumplir las funciones para las que ha sido diseñada tanto en general como de manera específica en cada una de las zonas de la cocina.
  • Versatilidad. El carácter flexible y multifuncional de la cocina exige que la iluminación se adapte a las diferentes actividades que se realizan en ella, desde la preparación de alimentos hasta la lectura o las actividades lúdicas.
  • Estética. Tanto las luminarias como la luz que producen deben respetar y potenciar el estilo y la decoración de la cocina.
Iluminar la cocina paso a paso En una cocina conviven generalmente 3 zonas diferenciadas: las de trabajo, las de almacenaje y las de office. Cada una de ellas requiere una iluminación específica que, además, se complemente con una iluminación general que facilite la visión de conjunto y evite sombras o zonas no iluminadas. La iluminación general debe ser homogénea y eficiente. Por eso, la mejor opción es la colocación de varias luminarias a lo largo y ancho del techo de la cocina. Existen dos tipos de luminarias adecuadas para ello, las luminarias empotrables o downlights y las luminarias de superficie.  Las luminarias empotrables o downlights son la mejor opción cuando la cocina dispone de falso techo ya que son fáciles de instalar, tienen una bonita apariencia e iluminan de forma homogénea. Existen en el mercado modelos redondos, cuadrados y rectangulares, siendo los primeros los más fáciles de instalar y los que mejor alineados quedan. Por su parte, las luminarias de superficie son las más adecuadas para cocinas sin falso techo pues se fijan al techo sin necesidad de instalación previa. Por lo demás, se distribuyen por el techo de la misma manera que los downlights. Para conseguir una iluminación general perfecta, es conveniente seguir 4 consejos básicos:
  • Las luminarias del techo deben instalarse entre ellas a una distancia mínima de 70 cm para evitar la formación de zonas sobreiluminadas.
  • Es muy recomendable colocar las luminarias en línea con el borde de la encimera, evitando su instalación sólo en el centro de la estancia o su distribución en cuadrícula.
  • Deben utilizarse lámparas de bajo consumo o, mejor aún, con tecnología LED. De esta manera se reducen el consumo y la emisión de calor y se consigue una mayor durabilidad.
  • Si el falso techo es poco profundo, los downlights LED son ideales porque tienen un grosor muy inferior a los convencionales y ocupan mucho menos
La iluminación de trabajo debe ser potente y debe reproducir fielmente la gama cromática Resuelta la iluminación general, debe estudiarse la iluminación de trabajo, que es la que se aplica a las diferentes zonas de cocción, encimera y aguas o, lo que es lo mismo, a los espacios destinados a la cocción de los alimentos, a su manipulación y a la limpieza. La iluminación de trabajo debe ser potente y debe reproducir fielmente la gama cromática. Es por ello que se aconseja una luz de temperatura fría. La luz blanca (4.000 grados Kelvin) es la que ofrece una mayor y mejor visibilidad cuando se trabaja con alimentos. Para que la iluminación sea directa y esté bien enfocada es muy útil iluminar estas zonas desde la parte inferior de los armarios, de esta manera se eliminan sombras y se consigue una mayor visibilidad. Para ello puede optarse por la instalación de pequeñas luminarias de superficie, de linestras con lámparas fluorescentes o de tiras de LED que recorran todo el ancho de los armarios. En estas zonas se desaconseja el uso de lámparas halógenas por su elevado consumo y emisión de calor. Tras las zonas de trabajo, el office es el espacio más importante de la cocina El office es la zona destinada a disfrutar de la comida y a realizar múltiples tareas domésticas. Es la zona más íntima y acogedora de la cocina y se estructura alrededor de una mesa o de una barra con taburetes. Por sus características diferenciales, la iluminación del office debe ser menos fría y más agradable que la de las zonas de trabajo. Por ello se recomienda una la luz de temperatura más cálida (3.000 grados Kelvin). Si el office dispone de una mesa, la mejor opción de iluminación consiste en instalar una lámpara de suspensión a unos 80 cm por encima de la mesa. Una luminaria de este tipo no solo iluminará correctamente el espacio sino que lo decorará y delimitará respecto al conjunto. A la hora de elegir la luminaria es conveniente optar por materiales no porosos como el metal o el cristal ya que su limpieza será más sencilla. Si la mesa está algo alejada de las zonas de trabajo y cocción, puede optarse por un colgante con pantalla textil. Además, si la mesa es redonda por lo general será recomendable optar por colgantes circulares. Las mesas cuadradas o rectangulares combinarán mejor con luminarias más alargadas. Si el office tiene una isla o una barra en vez de una mesa y la altura del techo es superior a los 2,5 metros de altura, se recomienda iluminar la zona con dos o más colgantes alineados longitudinalmente. Se creará un efecto muy decorativo y se obtendrá una iluminación óptima. Si la altura del techo es inferior, lo mejor es aprovechar la luz general de los downlights, que deberán ubicarse estratégicamente para reforzar esta función. Solucionadas la iluminación general y la del office, llega el turno de la iluminación de acento Con ella, y mediante la utilización de distintos tipos de luminarias, se refuerza la iluminación de determinados puntos clave como estanterías y cajones y se logran interesantes efectos visuales que ponen el broche al proyecto de iluminación. Las estanterías pueden iluminarse de forma puntual para aportar un toque de distinción y algo más de luz al conjunto. La mejor opción es colocar pequeños apliques o luminarias de superficie en las estanterías o en la propia pared. Son de fácil instalación y su apariencia es realmente atractiva. Los cajones también pueden iluminarse para localizar mejor los objetos o alimentos, sobre todo de noche. La opción más recomendable y eficiente para estos casos es el uso de tiras de LED ya que su instalación mediante tira adhesiva es muy sencilla y su efecto muy atractivo. Los zócalos y las zonas altas de la cocina también pueden convertirse en buenas fuentes de luz mediante la instalación de tiras de LED. Con ello se consiguen interesantes efectos decorativos y visuales. Por ejemplo, si se ilumina todo el zócalo inferior de la cocina, ésta parecerá mucho más amplia. Fuente: Grupo Faro Leer más noticias relacionadas con Faro Barcelona publicadas en Infurma Visitar la web de Faro Barcelona
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